300: El origen de un imperio

300: El origen de un imperio poster
Título original: 300: Rise of an Empire
Año: 2014
Duración: 102 min.
País: Estados Unidos
Director: Noam Murro
Guión: Zack Snyder, Kurt Johnstad (Novela gráfica: Frank Miller)
Música: Junkie XL
Fotografía: Simon Duggan
Reparto: Sullivan Stapleton, Eva Green, Rodrigo Santoro, Lena Headey, Jack O'Connell, Andrew Tiernan, David Wenham, Callan Mulvey, Andrew Pleavin, Yigal Naor, Ashraf Barhom, Vincent Walsh, Steven Cree, Trayan Milenov-Troy, Andrei Claude, Peter Ferdinando, Mark Killeen, Peter Mensah
Productora: Atmosphere Entertainment MM / Cruel; Unusual Films / Hollywood Gang Productions / Legendary Pictures / Warner Bros. Pictures

Guerras médicas (500-479 a.C.). El general griego Temistocles lucha por conseguir la unidad de las polis griegas. Él dirige las tropas griegas que se enfrentan con el ejército persa, liderado por Xerxes y Artemisa, para impedir la invasión del país.

Ocho años han tenido que pasar para que la secuela de 300, la novela gráfica de Frank Miller escrita en 1998, adaptada a la gran pantalla por Zack Snyder (Watchmen) en 2006, se hiciese realidad. Frank Miller no dio forma sobre el papel a dicha secuela hasta 2010, así que poco podía hacerse. Bajo el título de Xerxes, ésta llegaba en formato spin-off.

La película se centra en la planificación bélica de los griegos, previa y posterior a la batalla de las Termopilas que se relataba en la obra dirigida por Snyder. Una planificación que desemboca en una desesperada unión de las ciudades griegas más importantes contra la invasión del numeroso e implacable ejército Persa.

Zack Snyder deja la labor de dirección en manos de un desconocido Noam Murro, para ejercer como productor y guionista junto a Kurth Johnstad, guionista en 300. Es una lástima, pues la película se queda a medio gas, aciertos y desaciertos van de la mano.

En la parte técnica, hay un exceso de filtros (que parecen sacados de Instagram) e iluminación en que hace que todo brille sobremanera, creando reflejos y rayos de luz innecesarios que empañan y saturan unos elaborados escenarios, que estéticamente hablando nada tienen que recriminarle a su antecesora. Aunque, como en su antecesora, la mayor parte está realizada sobre pantalla verde, son tremendamente factibles y siguen mantienen el aspecto de la primera entrega. Por eso, es una lástima que todo ese trabajo se vea emborrachado de la mencionada incesante luz, incluso, en las escenas nocturnas, la luna recoge la función del sol.


A nivel de violencia se engrandece, empapa de sangre cada plano de la batalla de manera más salvaje y menos comedida a la hora de mostrar extremidades cercenadas, con cierta pulcritud, pero bastante gore. Sin embargo, la sangre se muestra a nuestros ojos excesivamente digital, ahora pasa por el filtro de lo creíble, pero mucho me temo que dentro de unos años se verá demasiado sobrepuesta.

La historia esclarece ciertos puntos que se dejaban a la intuición del propio espectador en su antecesora. Pero hay una diferencia, mientras que en 300, la historia marcaba las pautas. Aquí son las escenas de acción las que moldean la historia en favor al espectáculo visual, que siguen un trazo con un único propósito, poder desplegar todo el potencial visual en unas calculadas y medidas escenas de acción de coreografías bastante certeras y un movimiento de cámara estable la mayor parte del tiempo. La cámara lenta vuelve a hacer acto de presencia con mucha más insistencia y menos justificada, de manera más próxima al mundo del videojuego que al cinematográfico, aunque éste sea palomitero.

Desde la parte interpretativa, los personajes no son tan carismáticos como los de su antecesora. Incluso, la aparición de alguno de ellos como Lena Headey, en el papel de la reina Gorgo la viuda de Leónidas o David Wenham como Dilios, guerrero Espartano que combatió al lado de Leónidas, se pueden tildar de anecdóticas, sobre todo la de Wenham. Aunque sus interpretaciones son correctas, el peso que ejercen en la historia es pobre y se desperdicia a ambos personajes.

Sullivan Stapleton interpreta a Temístocles, antagonista en ideales pero tan leal a su pueblo como Leónidas a Esparta. Stapleton tiene una dura labor, ensombrecer la poderosa y brillante interpretación de Gerard Butler como Leónidas, lamentablemente no lo consigue, la falta de carisma en su personaje no hace otra cosa que recordarnos al imponente y fiero Leónidas.



Entonces, aparece Eva Green (Sombras tenebrosas) en su papel de Artemisia y se merienda a todos. Una femme fatale fría, calculadora y despiadada que maneja los hilos a su propio antojo, que además, nos brinda una escena erótica de lo más salvaje. Artemisia es la auténtica y única villana de la historia y deja a Xerxes y su aspecto de Dios drag-queen, interpretado por Rodrigo Santoro, en segundo plano con apariciones anecdóticas y carentes del poder y que presumía en su antecesora.

Así como Leónidas tenía a Michael Fassbender y David Wenham en su retaguardia interpretativa, Temístocles tiene unos apagados Callan Mulvey (Capitán América: El soldado de invierno) y Hans Matheson (Furia de titanes) en los papeles de Scyllias y Aeskylos, respectivamente. El único que destaca un poco es Calisto, el hijo de Scyllias, interpretado por Jack O'Connell (Eden Lake).

La partitura de Junkie XL (New Kids Turbo) es apabullante y mantiene al film en un alto nivel de énfasis las escenas bélicas, que aun siendo de una pulcritud y puesta en escena demasiado estudiada, la conjunción de ambas partes, cumple debidamente su función, el entretenido espectáculo.

300: El origen de un imperio es una película que podría haber dado mucho más de sí misma, si sus personajes hubieran sido igual de carismáticos que en su predecesora, no le hubieran puesto tanto filtro de iluminación innecesario y las escenas de acción no se hubiesen visto supeditadas únicamente al espectáculo visual, olvidando reforzar y prestar más atención a los puntos flacos de una buena historia como la que han pretendido contarnos.

Puntuación

Sitges 2014: 1.58 de Rodrigo Cortés

Con su campaña En el cine como en casa, Gas Natural Fenosa se ha convertido en el patrocinador principal del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, que este año tendrá lugar del 3 al 12 de octubre. Por quinto año consecutivo, la compañía energética ha renovado su patrocinio y estará presente durante la 47ª edición del Festival.

Sitges 2014

Además, la compañia brinda su apoyo a los principales festivales, como el Festival de Cine de San Sebastián-Zinemaldia, el Festival de Cine de Málaga y el Festival Internacional de Cine de Cartagena. Todo ello, sin olvidar las salas de proyección del país, pertenecientes a la red Cinesa. Con su apoyo, la compañía colabora con la industria cinematográfica, especialmente con los festivales, que han sufrido fuertes recortes en sus fuentes de financiación en los últimos años.

La compañia ha tenido una idea para presentar sus productos con un novedoso proyecto llamado Cinergía, en el que se han seleccionando a cuatro directores españoles –Paco Plaza, Rodrigo Cortés, Jaume Balagueró y Juan Cruz–, para dirigir cuatro cortometrajes vinculados a la eficiencia energética.

Los cortos se estrenarán en los principales festivales del país, llegarán hasta las salas de cine y televisión. Se trata de cuatro historias de género fantástico y thriller, sin perder de vista el humor, y están protagonizadas por Terele Pávez, Jose Coronado, Maribel Verdú, Fele Martínez y Julián Villagrán. Cada relato está relacionado con un aspecto de la energía eficiente: mantenimiento de equipos, eficiencia en el hogar, eficiencia en el trabajo y movilidad sostenible.

Rodrigo Cortés

¿Y que tiene que ver todo esto con el Festival? Pues que durante la celebración del mismo, 1.58, el cortometraje dirigido por Rodrigo Cortés (Buried). Una producción con aires de thriller y terror protagonizado por Manuela Vellés, con la colaboración especial de Gabino Diego y la periodista Julia Otero, que ofrece al espectador diferentes claves sobre una conducción eficiente, a través de la historia de una chica que conduce de noche de una manera descuidada, hasta que un grupo de misteriosos asaltantes le causarán serios problemas.
se proyectará

Noé

Noé poster
Título original: Noah
Año: 2014
Duración: 138 min.
País: Estados Unidos
Director: Darren Aronofsky
Guión: Darren Aronofsky, Ari Handel
Música: Clint Mansell
Fotografía: Matthew Libatique
Reparto: Russell Crowe, Jennifer Connelly, Emma Watson, Anthony Hopkins, Ray Winstone, Logan Lerman, Douglas Booth, Marton Csokas, Nick Nolte, Mark Margolis, Leo McHugh Carroll, Kevin Durand, Madison Davenport, Dakota Goyo, Gavin Casalegno, Nolan Gross, Skylar Burke, Sami Gayle
Productora: Paramount Pictures / New Regency

En un mundo asolado por los pecados humanos, Noé, un hombre pacífico que sólo desea vivir tranquilo con su familia, recibe una misión divina: construir un Arca para salvar a la creación del inminente diluvio. Todo comienza cuando, cada noche, Noé tiene el mismo sueño: las visiones de muerte provocada por el agua, seguidas de nueva vida en la Tierra.

Con perdón de Pi, fe en el caos, que no la entiendo, la filmografía de Darren Aronofsky es corta pero intensa, casi impoluta. Pero el temido día en que éste podía decepcionarnos, lamentablemente, ha llegado. Noé ha sido un ambicioso proyecto, desde el momento en que empezó a gestarse con la escritura del guión durante la preproducción de La fuente de la vida.

Sus 125 millones de dólares de presupuesto convierten al film en una superproducción, lo cual, implica muchas presiones por parte del estudio. Algo que casi siempre suele ser así, y no creo que esta vez sea una excepción.

Las probables imposiciones del estudio, quizás, no hayan permitido al cineasta realizar la película que él quería, no lo sé. Lo que sé, es que Noé es una película indefinida que se encuentra a medio camino entre el blockbuster más austero y el filme argumentalmente independiente al que Aronofsky nos tenía acostumbrados. Sin embargo, en ninguna de sus dos vertientes por las que apuesta con firmeza, consigue óptimos resultados.


El guión co-escrito con ayuda de Ari Handel, creador de la historia de La fuente de la vida, productor ejecutivo en Cisne Negro y productor asociado en El luchador, respeta los puntos más conocidos por la gente; el pecado de Adán y Eva, la construcción del arca, la reunión de todas las especies de animales, el propio diluvio y la posterior búsqueda de tierra firme. El manuscrito recoge dichos elementos e introduciendo nuevo elementos, adapta el del diluvio universal de forma bastante libre, un pasaje bíblico del que casi todo el mundo conoce sus pormenores, aunque no se lo haya leído.

La libertad que se toman en su escritura Aronofsky y Handel, se traduce en una película de corte fantástico donde los ángeles caídos llamados Los Vigilantes, pueden llegar a intuirse o interpretarse como extraterrestres en su forma original, mientras que, en su forma humana son seres gigantes de piedra; semillas del Edén que hacen crecer todo un bosque en segundos; o descendientes de Cain y Set con poderes sobrenaturales.

Estos chocantes elementos no tendrían tanta importancia, si al menos, la película no estuviera emocionalmente vacía, a pesar de su intento por lo contrario, lo está. Si por algo destacan sus anteriores trabajos, es por su intensidad dramática. Esa intensidad habitual de sus otros films, se ha visto totalmente desvirtuada hasta el punto de pasar desapercibida para el espectador, que permanece impasible ante el intento de ponerle en jaque con dilemas morales.

Sea como fuere, creo que Noé es un film que le ha venido demasiado grande a Aronofsky, sus anteriores trabajos eran films más pequeños y modestos que no apuntaban tan alto como lo hace Noé. Su película más cara hasta la fecha había sido El luchador, qué para las cantidades que se barajan en la actualidad, sus 35 millones de dólares son bastante modestos.



El elevado presupuesto de Noé se lo han debido llevar sus protagonistas Russel Crowe (Gladiator) y Jennifer Connely (Réquiem por un sueño), pues la inversión en los efectos especiales está muy comedida, dejando algunos de éstos en una dudosa reputación. Mientras que los mejor realizados, contienen un exceso de información gráfica y convierten las mejores escenas, como la del asalto al arca, en una secuencia desperdiciada, ensuciada por la propia acción que emborracha al espectador en su falta de definición. Además, curiosamente guarda un gran parecido estético con los Ents matando Orcos en la trilogía de El señor de los anillos, así que no resulta muy original que digamos.

En la parte dramática, no podemos sacar el confeti y las cornetas, ni siquiera la sobreactuación de sus dos actrices, Jennifer Connelly y Emma Watson (Harry Poter y las reliquias de la muerte), las más destacables y correctas del coral reparto, completado por Russell Crowe, Logan Lerman (Percy Jackson y el ladrón del rayo) y Douglas Booth (LOL) como la familia de Noé, ninguno de los cinco, consigue hacernos sentir emoción, tristeza, alegría o melancolía. La aparición de Anthony Hopkins es casi anecdótica y no da tiempo a simpatizar con él ni su obsesión por las moras silvestres.

La importancia de Dios como villano en la historia se ve eclipsada por un villano terrenal, Tubal-Cain, interpretado por Ray Winstone (La invención de Hugo), es un descendiente de Caín, convertido en un veterano guerrero ansioso de poder, conquistas y riquezas como el Zohar, una piedra entre el oro y el fosforo que aporta riqueza a la civilización humana, aunque no se mencione más allá del prologo.

Las caracterizaciones de los personajes están lo suficientemente logradas en cada momento, pero eso no arregla la falta de credibilidad en sus actuaciones. Su utilidad se limita a situar con acierto al espectador, en la escala de tiempo transcurrido desde la primera visión de Noé hasta la prueba moral que Dios le pone a Noé.

La partitura creada por Clint Mansell, compositor de toda la filmografía de Darren Aronofsky, hace un trabajo menos personal, más acorde con el tipo de película que es Noé. Algún tema como el del asalto al arca, suena sintéticamente oscuro, no realza el clímax como para hacer de la escena algo memorable.

En algunos momentos del film se vislumbra al Aronofsky de antaño, como en los sueños de Noé, o en determinadas escenas conflictivas entre sus personajes principales, pero eso no arregla el film. Noé es una película que bajo la dirección de Paul W. S. Anderson (Alien vs. Predator, Death Race) no habría que recriminarle nada, incluso creo que habría quedado mucho más definida hacia el blockbuster. Pero creo que todos esperábamos algo más certero y personal de Darren Aronofsky. Ojalá vuelva a hacer películas más modestas, creo que se le dan mucho mejor.
Puntuación

Her

Her poster
Título original: Her
Año: 2013
Duración: 126 min.
País: Estados Unidos
Director: Spike Jonze
Guión: Spike Jonze
Música: Arcade Fire, Owen Pallett
Fotografía: Hoyte Van Hoytema
Reparto: Joaquin Phoenix, Scarlett Johansson, Amy Adams, Rooney Mara, Olivia Wilde, Chris Pratt, Sam Jaeger, Portia Doubleday, Katherine Boecher, Alia Janine, Matt Letscher
Productora: Sony Pictures Worldwide Acquisitions (SPWA) / Annapurna Pictures

En un futuro cercano, Theodore, un hombre solitario a punto de divorciarse que trabaja en una empresa como escritor de cartas para terceras personas, compra un día un nuevo sistema operativo basado en el modelo de Inteligencia Artificial, diseñado para satisfacer todas las necesidades del usuario. Para su sorpresa, se crea una relación romántica entre él y Samantha, la voz femenina de ese sistema operativo.

La película se ambienta en un futuro tan cercano, cotidiano y próximo la realidad que vivimos, donde la mayor parte del tiempo lo pasamos absortos frente a una pantalla de 4 pulgadas. Desde la más sosegada calma y envuelto bajo un manto de tristeza, Spike Jonze, el director de Cómo ser John Malkovich y Donde viven los monstruos, muy a pesar de sus carencias rítmicas, nos captura en un digerible y abrupto romance.

Cierto es, que la historia contiene momentos felices, incluso, guarda tiempo en sus dos horas de duración para plasmar lo cómico, pero su narrativa general se presta al vacio emocional para sus personajes. Unos personajes que se sienten incompletos la mayor parte del tiempo e indecisos en sus acciones amorosas.

En un colorido mundo que parece inspirado en las creaciones de la diseñadora Agatha Ruíz de la Prada, la tecnología se integra de manera muy cotidiana con el entorno, visualmente no hay esencia futurista. La tecnología de Her se apodera de sus personajes tal cual lo hace con nosotros en la vida real.

Lo único que hayaremos lejano, es esa capacidad de dialogar y, sobre todo, mantener una fluída conversación, pudiendo razonar con la misma, cómo si fuera otra persona. Esta tecnología, que actualmente, está en fase de desarrollo le otorga la etiqueta de ciencia ficción, pero ¿quién sabe si dentro de unos años esto será posible?. De todas formas, la película se centra en lo existencial de sus personajes, no en una amplitud fantástica.


Las lecturas que ofrece la película son amplias y, no queda claro, si lo que quería transmitir Jonze, si era una poética reflexión moralista sobre los altibajos de una relación amorosa o, por el contrario, hacer eco desde una parte crítica, a la invasión tecnológica que sufrimos las personas, o quizás eran ambas cosas.

Lo que queda claro es que Theodore, un tipo solitario que se siente incompleto tras su ruptura emocional, interpretado por Joaquin Phoenix, al que vimos en El bosque y Señales, ambas de M. Night Shyamalan, realiza una interpretación, que sin destacar en exceso, encaja a la perfección en la visión que transmite el personaje. En el papel con Catherine, la ex mujer de Theodore, interpretada por Rooney Mara, que realizó el remake de Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres dirigido por David Fincher, goza de pequeñas apariciones a lo largo de la película, muchas, en forma de flashbacks, y su proyección durante el filme la convierte en un personaje bastante secundario.



Si alguien ocupa la posición de estrella femenina, esa es Scarlett Johansoon (The Spirit), aunque su aparición se limita a poner la voz a Samantha, la OS y nueva novia de Theodore. Sin embargo, en el doblaje realizado por Inés Blázquez se pierde cualquier rastro de la actriz. En presencia, el papel reconocido se lo lleva la sexy y sencilla Amy Adams (The Fighter), una amiga de Theodore. Sus apariciones están igual de comedidas que las de Rooney Mara, pero ésta hace más que creíble su interpretación, es como Theodore pero en cuerpo femenino.

La minimalista banda sonora creada por Arcade Fire, no hace más que acrecentar la mencionada ausencia de ritmo en la película, que sin volverse aburrida, requiere paciencia e implicarse de forma interesada con los pensamientos y necesidades de Theodore. Otros temas como Magnesium de Sam Spiegel o The Moon Song de Karen, encajan a la perfección con la tonalidad y prisa que se da el film en contar las aventuras del solitario Theodore.

Her es una película que se toma licencias, como las de que la gente también oiga a Samantha fuera del auricular, bastante omisibles en el contexto global. Además, tiene la capacitación de no convertirse en una obra imborrable, pero sí que el suficiente talento para dejarte pensando en ella durante un rato.

Puntuación

Sitges 2014: Nuevos títulos confirmados

Van pasando los días y se acerca la 47ª edición del Festival de Sitges, que se celebrará entre el 3 y el 12 de octubre, a la lista de títulos anunciada días atrás, se suman de nuevos e interesantes films.

El terror sobrenatural cobra una importancia especial en esta edición, con películas de casas encantadas y presencias siniestras, entre las cuales, tenemos la neozelandesa Housebound, de Gerard Johnstone; la australiana The Babadook, de Jennifer Kent;  Home, de Nicholas McCarthy, y The Canal, de Ivan Kavanagh.

  
 

Mezclando el terror y la comedia, se proyectarán la secuela de Dead Snow; Dead Snow Red Vs Dead, ambas de Tommy Wirkola, después de la notable primera parte, no hacen falta explicaciones argumentales. Goal of the Dead dirigida por Benjamin Rocher y Thierry Poiraud, que trata de una invasión zombie en mitad de un partido de futbol en la final entre el París y el Caplongue. Y Zombeavers, otro título igual de descacharrante que parte de una sinopsis digna del mejor slasher, donde un grupo de jóvenes pretende pasar un fin de semana de diversión, alcohol y sexo. Sin embargo, su plan de diversión se truncará al cruzarse en su camino un grupo de castores zombis que tratará de acabar con ellos.

 

Otro título que se podrá ver, es Premature, de Dan Beers, donde un estudiante de secundaria debe revivir reiteradamente la pérdida de su virginidad como si fuera un giro alocado de Atrapado en el tiempo.


A las numerosas producciones asiáticas, se suma Live, del director de Dead Sushi, Noboru Iguchi. Un thriller de supervivencia basado en una novela de Yusuke Yamada. Desde Alemania llega Der Samurai, dirigido por Till Kleinert y financiado a través de micromecenazgo. The Curse of Downers Grove, película sobre los asesinatos de unos adolescentes atribuidos a una extraña maldición, dirigida por Derick Martini y coguionizada por el novelista Brett Easton Ellis, el autor de American Psycho.

 

El espacio documental, contará con Doc of the Dead, una cinta que se ha definido como el “documental definitivo de la cultura zombie”. Dirigido por Alexander O. Philippe (The people versus George Lucas y The Life and Times of Paul the Psychic Octopus) y con las participaciones de Alex Cox, Simon Pegg, George A. Romero o Steven Scholzman, analizan cómo el fenómeno zombie se ha popularizado en los últimos años.
El segundo documental confirmado es That Guy Dick Miller, de Elijah Drenner, dedicado a un aspirante a escritor que se convirtió en actor por accidente, y del cual todo el mundo conoce el rostro, pero desconoce el nombre. Compartiendo pantalla con figuras como Nicholson, De Niro, Schwarzenegger o Los Ramones, ha trabajado con grandes directores como Scorsese, Corman, Fuller, Dante, Cameron, Demme y muchos más.

 

Sin olvidar los clásicos, se proyectará Sorcerer, de William Friedkin de 1977, remake de El salario del miedo, de H.G Clouzot (1953).