TITULO ORIGINAL Knowing
AÑO: 2009
DURACIÓN: 130 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Alex Proyas
GUIÓN: Ryne Douglas Pearson, Juliet Snowden, Stiles White, Stuart Hazeldine
MÚSICA: Marco Beltrami
FOTOGRAFÍA: Simon Duggan
REPARTO: Nicolas Cage, Rose Byrne, Chandler Canterbury, Ben Mendelsohn, Adrienne Pickering, Tamara Donnellan, Brett Robson, Jayson Sutcliffe
PRODUCTORA: Summit Entertainment / Escape Artists
Año 1959: durante la inauguración de un nuevo colegio, los estudiantes guardan en una cápsula del tiempo varios objetos. Lucinda, una de las niñas, guarda un papel en el que ha escrito extraños números. Cincuenta años después, la cápsula del tiempo es desenterrada y Caleb (Chandler Canterbury), el hijo de John Koestler (Nicolas Cage), un profesor de astronomía viudo, recibe la misteriosa nota de Lucinda. John descubrirá enseguida que esos números esconden predicciones escalofriantes, algunas de las cuales ya han sucedido mientras que otras aún no. Poco a poco, empezará a darse cuenta de que el descubrimiento no es casual y que él y su familia juegan un papel fundamental en los importantes acontecimientos que están a punto de producirse...
A pesar de la corta filmografía de
Alex Proyas, a estas alturas ha quedado bastante clara su pasión por el género fantástico, y con esta nueva aunque "sobada" propuesta, intenta dar un soplo de aire fresco pasándose al género de catástrofes, que siempre funciona como mero entretenimiento.
Después del alargado prologo con el entierro de la capsula, arranca la historia con la relación entre padre e hijo y su propia familia, momento en que todos los tópicos dignos de cualquier drama facilón de sobremesa salen a flote. Aunque esta relación e interpretación resulta tan fría que no consigue aportarnos ningún tipo de sentimiento, pero yo no estoy en mi butaca buscando emocionarme sino adrenalina, ¡¡¡quiero ver catástrofes! su guionistas nos escuchan y saltamos a lo que interesa, aunque poco numerosas, las catástrofes, a cual mas gorda y espectacular. Eso si los efectos especiales pecan de cgi cutre, sobre todo en el fuego, pero bueno es pasable, a estas alturas la cinta todavía es disfrutable.
El problema viene cuando a
Proyas se le va la cabeza y empieza a mezclar géneros como si fuese un batido de vainilla, además, desde el principio de la historia tienes una sensación de deja vu constante, que se pospone y alarga durante toda la cinta hasta su desenlace, y cuando por fin llega éste, el cual ya se ve venir desde que a media cinta aparecen los "primos" de los ocultos, si aquellos que ya salieron en su otra película
Dark City, ¡ay! Proyas que te voy a dar en las orejas, a estas alturas y recurriendo a estas cosas.
A partir de este momento la espiral comienza el descenso en caída libre, cada intento de enmendar esta "fechoría" es un paso hacia atrás, donde se entremezclan los géneros con "demasiada" facilidad, y se convierte en una mezcla de Encuentros en la tercera fase y un capitulo de Expediente X, mira que recurrir a tal despropósito para justificar el misterio de los números,
OJO SPOILER y no contento con esto... ¡zas! termina de joderlo todo con el método Steven Spielberg, plantar varios ovnis y unos cuantos extraterrestres.
FIN SPOILER
Todo el misterio sobre los números se desvirtúa con su justificación de los hechos, que hacen a todo ese galimatías numérico totalmente innecesario. Desenlace que únicamente es salvado por la espectacular y catastrófica secuencia final. Solo espero que su próximo proyecto esté algo más acertado en conjunto global, ya que un par de escenas no salvan una cinta llena de despropósitos.
El apartado técnico está reinado por la banda sonora, simplemente espectacular. En cambio las interpretaciones no son nada del otro mundo,
Rose Byrne estará muy buena y todo lo que tú quieras, mientras se está calladita muy bien, pero cuando se pone a chillar y llorar como una histérica es menos creíble que un oso panda haciendo el amor sin ayuda.
Nicolas Cage odiado y respetado por igual (me uno al segundo grupo, ya que ha hecho grandes películas en un lejano pasado) no lo hace mal, aunque dramatizar no es lo suyo, recuerdo papeles como el de La Roca o Con Air le iban como anillo al dedo con esa cara de insípido y por últimoel niño interpretado por
Chandler Canterbury, que resulta repelente en algunos momentos. En fin, lo mas esperado de la cinta eran las catástrofes a tutiplén, y éstas brillan por su ausencia.