El séptimo cielo



TÍTULO ORIGINAL: Seventh Heaven (7th Heaven)
AÑO: 1927
DURACIÓN: 110 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Frank Borzage
GUIÓN: Benjamin Glazer (Teatro: Austin Strong)
MÚSICA: Película muda
FOTOGRAFÍA: Ernest Palmer, Joseph A. Valentine (B&W)
REPARTO: Janet Gaynor, Charles Farrell, Gladys Brockwell, David Butler, Ben Bard, Albert Gran, Marie Mosquini
PRODUCTORA: Fox Film Corporation
PREMIOS 1927: 3 Oscars: Mejor actriz (Janet Gaynor), guión adaptado y director

Chico es un trabajador que se ocupa de la limpieza de las alcantarillas de Paris. Diane es una desdichada jovencita víctima de los abusos de su frustrada hermana mayor. Un día, mientras Diane es golpeada por su hermana, Chico la rescata y, viéndola sumida en una profunda depresión, la lleva a vivir con él, a su buhardilla, en el séptimo piso de un edificio de Montmartre.

El séptimo cielo es uno de los máximos exponentes del melodrama, hasta la actualidad se sigue perpetuando la idea, pero pocas veces se ha conseguido tanta originalidad creativa con los destellos de genialidad que nos brinda está obra de arte. Es una adaptación de una obra teatral escrita por Austin Strong, también una de las películas candidatas en la primera edición que se celebró de los Oscar en 1928. Nominada para 5 Oscar como mejor película, mejor dirección de arte para Harry Oliver Fox y finalmente, ganadora de tres Oscar al mejor director, actriz y guión adaptado.

Frank Borzage, uno de los pioneros del melodrama cinematográfico, consiguió dejar huella en la historia del cine con una historia de amor emotiva y desbordante. Ese mismo año también se estaba rodando la descomunal Amanecer del maestro Murnau, era la primera vez que Murnau rodaba en Estados Unidos y curiosamente, compartía actriz con Borzage. Janet Gaynor trabajaba de forma simultanea en ambas películas, cuando terminaba una sesión de rodaje en un plató, se desplazaba a otro para continuar con la otra película, un ritmo vertiginoso que supuso un gran esfuerzo por parte de la actriz. El séptimo cielo fue uno de los grandes portentos de la etapa final del cine mudo, consolidó una de las parejas románticas más famosas, en su momento grabaron más películas juntos, pero sobre todo, consagró la vertiente melodramática en el cine.

El dúo interpretativo formado por Janet Gaynor y Charles Farrell forjó el ideal de pareja romántica, ambas actuaciones son formidables, con una fuerte carga emocional. Los personajes que interpretaron son inolvidables, Janet Gaynor consiguió mostrar una sensibilidad y delicadeza que inunda la pantalla, la representación de la inocencia, bondad y fidelidad. Charles Farrell representando el papel de Chico, muestra un carácter fuerte y honesto, promoviendo la autoestima y confianza en uno mismo. Juntos son la representación de la fuerza del amor como elemento primordial en el desarrollo del individuo por encima de cualquier otro condicionante. La película también hace incapié sobre la fe, como la religión puede ser el punto de apoyo en determinadas personas, como en ciertos momentos pueden perder la fe y la duda de si su recuperación es significativa.
Los principales valores que defiende la película son el optimismo, los deseos de superación, confianza y amor por la vida. De la faceta religiosa, en la actualidad se puede leer una apología hacia la religión cristiana, pero el transfondo de las situaciones y emociones pueden suscitar una puesta en duda, pues los valores que realmente se promueven son éticos y cívicos, ajenos a los religiosos. También se denuncia la hipocresía de los ricos y del gobierno, siendo el amor el leit motiv de la historia.

El apartado técnico de El séptimo cielo es muy alto, en su momento altamente innovador, con algunos encuadres impresionantes, como la agónica subida de Chico por las escaleras, un tipo de plano que años después tuvo su resonancia en grandes aportaciones de cineastas como Alfred Hitchcock. También se utilizaron travellings muy elaborados y creativos en su época, la primera vez que los dos personajes suben hasta la guardilla donde vive Chico, la cámara los acompaña sin corte alguno, creando un efecto muy llamativo. También destacar la iluminación, el uso de luces y sombras, la reminiscencia a la hora de utilizar la luz como elemento expresivo, mucho más allá de connotaciones religiosas, para resaltar la intensidad del amor hasta altas cotas expresivas fuera de cualquier justificación meramente poética. Toda la película está cargada de grandes frases y conceptos con una fuerte carga emocional, por lo mismo también ofrece el contrapunto al dramatismo con escenas cómicas muy elaboradas. La película es un cúmulo de sensaciones que in crescendo alcanzan un éxtasis enternecedor, con un desenlace que transciende más allá de la propia realidad, por encima de cualquier creencia o convencionalismo, eleva las emociones hasta el séptimo cielo.

Desmontando a Harry


TÍTULO ORIGINAL: Deconstructing Harry
AÑO: 1997
DURACIÓN: 96 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Woody Allen
GUIÓN: Woody Allen
MÚSICA: Varios
FOTOGRAFÍA: Carlo Di Palma
REPARTO: Woody Allen, Elisabeth Shue, Robin Williams, Demi Moore, Judy Davis, Kirstie Alley, Amy Irving, Billy Crystal, Tobey Maguire, Hazelle Goodman, Richard Benjamin, Caroline Aaron, Bob Balaban, Eric Bogosian, Mariel Hemingway, Julie Kavner, Eric Lloyd, Stanley Tucci, Paul Giamatti, Jennifer Garner
PRODUCTORA: Sweetland Films
PREMIOS 1997: Nominada al Oscar: Mejor guión original

Harry Block es un escritor de éxito de mediana edad que, con frecuencia, se ha servido de sus experiencias sentimentales y familiares para escribir sus obras, razón por la cual la mayor parte de sus amigos, parientes y ex-mujeres lo odian. En tal circunstancia, le resulta muy difícil encontrar a alguien que quiera acompañarlo en un viaje a su vieja universidad para recibir un homenaje.

Desmontando a Harry consigue desmontar a quienes decidan entrar en su juego. Woody Allen es un cineasta con un gran número de seguidores y detractores, seguro que hay más de lo primero y no es de extrañar. Sea cual sea la opinión que se pueda tener sobre este excéntrico personaje, no se puede negar su talento. Puede tener altibajos en su filmografía, pero lo que concierne a Desmontando a Harry es de elogio.

En esta ocasión Woody Allen sigue con su temática de problemas matrimoniales, terapias, relaciones familiares, obsesión con las prostitutas y el pesimismo que le caracteriza entintado con humor negro, ácido y chocante. Se trata de una comedia muy elaborada, con un guión perfectamente desestructurado durante su visionado, pero bien construido en su planteamiento. El hilo argumental está muy bien definido, lleno de subtramas y personajes construidos de forma Bergmaniana. Desde la primera secuencia hasta el desenlace se consigue arrancar carcajada. El hilo argumental está compuesto por el seguimiento de diferentes historias donde se mezcla lo real con la fantasía. Todo son situaciones cotidianas, recreadas con mucha naturalidad, con diálogos intensos y un tono desmesurado hacia la exageración.

Para esta película se contó con un reparto en el que aparecen bastantes "estrellas" de Hollywood, en ese momento hicieron que la película llamase más la atención en el aspecto comercial. Dentro del reparto también hay actores y actrices con menos renombre, que no quiere decir que lo hagan peor. Las actuaciones son todas estupendas, cada personaje proporciona algo especial a la película y el anti-heroe Harry, interpretado por Woody Allen, lleva la auto crítica paródica hacia altas cotas de cinismo. La complejidad de Harry se encuentra en como afronta un bloqueo creativo, saltando la barrera de la moralidad es consciente que no encaja con las personas reales; se siente más cómodo en compañía de sus personajes de ficción, aunque su relación con ellos tampoco termina siendo algo idílico. De ahí la combinación de los mundos en relación a las vivencias de Harry.

La parte más atractiva e interesante de la película está en la combinación del mundo real y el mundo imaginario. Harry parece convivir entre esos dos mundos con suma naturalidad, las situaciones y relaciones de personajes está trabajada de forma solida y compleja. Mientras vemos la película distinguimos la realidad de la ficción mediante los ritmos de montaje. Para la ficción, se trata de reflejar la mente de su creador con un montaje algo más rápido y entrecortado, siguiendo la línea iniciada por Jean-Luc Godard. En el montaje de lo real hay un tratamiento más clásico, aunque con movimientos de cámara que reflejan la ansiedad que sufre el personaje. La complejidad reside en como se intercalan los dos mundos en conjunto con los personajes. Desmontando a Harry es una gran comedia que alcanza momentos delirantes y enrevesados con un buen saber hacer.

La Roca


TÍTULO ORIGINAL: The Rock
AÑO: 1996
DURACIÓN: 125 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Michael Bay
GUIÓN: David Weisberg, Douglas Cook, Mark Rosner
MÚSICA: Nick Glennie-Smith & Hans Zimmer
FOTOGRAFÍA: John Schwartzman
REPARTO: Sean Connery, Nicolas Cage, Ed Harris, Michael Biehn, William Forsythe, John Spencer, David Morse, Vanessa Marcil, John C. McGinley, James Caviezel (AKA Jim Caviezel), Tony Todd, Bokeem Moodbine
PRODUCTORA: Hollywood Pictures presenta una producción Don Simpson & Jerry Bruckheimer production

Francis Hummel (Ed Harris) pretende que se indemnice a las familias de los soldados muertos en misiones secretas. Tras robar 16 misiles equipados con gas venenoso, toma la prisión de Alcatraz y amenaza con lanzarlos sobre San Francisco. Para resolver la situación, el F.B.I. envía a la isla al Dr. Stanley Goodspeed (Nicolas Cage) un especialista en armamento biológico y John Patrick Mason (Sean Connery) el único que se ha conseguido fugarse de la famosa prisión.

A grandes rasgos la podemos encasillar en un simple blockbuster veraniego. Pero La Roca es algo más que eso, un guión sólido y unos efectos especiales totalmente razonables, la avalan. Además tiene un mensaje crítico al gobierno, principalmente el americano, que proclama el patriotismo, pero se olvida de sus hombres cuando ya no le interesa.
No como ese batí burrillo de explosiones y cámaras moviéndose a velocidad vertiginosa que nos presento en su, ya famosa franquicia, Transformers. No voy a discutir que los diseños de los Decepticons y los Autobots, no estén bien hechos pero el resultado es lo mismo que ver una película en fast forward (x32), no entiendes nada de lo que está sucediendo en la pantalla.

La Roca sin duda nos deja al mejor Michael Bay, sin anabolizantes ni esteroides. Aunque todavía me falta por ver Pearl Harbor (hasta la fecha la única), creo que Bay dejó de tener los pies en el suelo en la segunda parte de Dos Policias Rebeldes, se ha enterrado a si mismo en una montaña de efectos especiales, descuidando totalmente una buena historia. Ojala hubiera seguido por el camino que nos dejo con La Roca, reconozco que Armaggedon también me gusta aunque no la disfruto de la misma forma.


El cine de acción varía su registro en cada década, la formula sigue siendo la misma, pero los nuevos avances en efectos especiales las hacen visualmente más atractivas, eso está muy bien pero hay que saber utilizarlo de una forma coherente, no limitarse a explosiones y tiros sin la coherencia argumental necesaria.
A día de hoy, todavía salen películas realmente buenas, algunas imitan a las "grandes" de los 80 y 90. Después tenemos otras totalmente "nuevas" como lo fue Matrix, pero sin duda las dos décadas mencionadas son por excelencia mis favoritas y La Roca se encuentra entre mi top ten action de los 90.

En el reparto tenemos dos pesos pesados, Sean Connery en el papel de ex-agente británico, aunque nada que ver con su famosa interpretación del agente 007, curioso "guiño". Connery es un actor que para mí a ganado carisma de mayor, aunque el público siempre le recuerda por haber sido el agente 007.
Creo que en su vejez ha hecho grandes papeles (En el Nombre de la Rosa, Los Últimos Días del Edén o La Trampa) que no se le han reconocido como es debido, al menos por parte de los espectadores. El aspecto que porta al principio de la cinta, que no el rol que interpreta, me recuerda al look de Los Inmortales.
Y por el otro lado tenemos a Ed Harris (Abbys, Una Historia de Violencia, La Tienda, Appalossa) en el papel de General, sencilla y llanamente genial, lastima que no haya obtenido todo lo que se merece, lo considero un gran actor, aunque tiene su hueco en la industria, hay otros peores que gozan de un éxito inmesurable en comparación. Por último a Nicolas Cage, reza que es el protagonista, pero en realidad Sean se lo merienda. El registro de Cage, como comenté en Con Air, sigue siendo practicamente el mismo en casi todas sus películas de acción, pero en ese ámbito este es uno de sus mejores papeles.


La banda sonora compuesta por Nick Glennie-Smith a medias con Hans Zimmer que ha compuesto grandes bandas sonoras para diferentes tipos de géneros. Últimamente ha trabajado bastante con Christopher Nolan, lo tomo como referencia pues aunque en las dos partes de Batman suena bastante más oscuro, tiene momentos que se asemejan a lo que hizo en La Roca, no en melodías pero si en la forma de realizarlo, así que indirectamente nos recordará a lo realizado con Nolan.

Si te gusta la acción sin exceso de anabolizantes ni esteroides, esta es tu película.

Con Air


TÍTULO ORIGINAL: Con Air
AÑO: 1997
DURACIÓN: 115 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Simon West
GUIÓN: Scott Rosenberg
MÚSICA: Mark Mancina, Trevor Rabin
FOTOGRAFÍA: David Tattersall
REPARTO: Nicolas Cage, John Cusack, John Malkovich, Steve Buscemi, Ving Rhames, Colm Meaney, Rachel Ticotin, Mykelti Williamson, Monica Potter, Angela Featherstone
PRODUCTORA: Touchstone Pictures presenta una producción Jerry Bruckheimer

Un grupo de presos considerados muy peligrosos son trasladados a un nuevo centro penitenciario. En el avión viaja también Cameron Poe(Nicolas Cage), que acaba de conseguir la libertad condicional y cuyo único deseo es reunirse de nuevo con su esposa y su hija. Sin embargo, durante el trayecto, Poe se ve envuelto en un secuestro aéreo urdido meticulosamente por Cyrus Grissom(John Malkovich). Mientras que Cameron intenta evitar que Cyrus y sus secuaces masacren a toda la tripulación y que el avión se estrelle contra la ciudad de Las Vegas, Vince Larkin(John Cusack), de la policía judicial, tiene que convencer a sus superiores para que no hagan explotar al avión con todos sus pasajeros.

El prólogo nos pone rápido en situación, Poe es un ranger y se carga en defensa propia a un tío, tal como hizo Willis en el Ultimo Boy Scout con uno de los matones de Milo. Pasado esto la cosa va rápida, con cartas y fotos se resumen los siete años y de ahí nos vamos directos al avión, que es lo que nos interesa.
La verdad estamos ante una película de ver para creer, si me planteo muchas de las situaciones que se van sucediendo a lo largo de la huida, encuentro puntos inverosímiles. Pero la verdad es que cada vez que la veo disfruto como un gorrino revolcándose en el lodo, ojala que todas las películas de acción de ahora tuvieran este espíritu.

El reparto es de lo mejorcito que se podría haber elegido para hacer de malos malotes, poder ver a Danny Trejo, Jhon Malkovich, Ving Rhames y Steve Buscemi compartiendo el mismo plano es totalmente trepidante, más que el puenting y eso que no lo he probado.
Que se podrían haber exprimido más sus personajes, también es cierto. Pero que demonios, creo que algo así no lo volveremos a ver jamás. Es como ver pasar el cometa Halley, algo que una misma persona no podrá ver dos veces en su vida, puesto que pasa aproximadamente cada 75 años, es bastante improbable.


Nicolas Cage está en su máximo esplendor, el papel de tío duro pero bonachón a la vez, lo borda. Muchos actores tienen grandes momentos y sobretodo fama en su carrera, creo que para Cage, éste fue uno de esos. Muchos caen casi en el completo olvido, pero Cage es como la gráfica que muestra un electrocardiógrafo, va latiendo lentamente pero se mantiene en su sitio.

Es cierto que algunas veces (como dice Orlok) tiene cara de pescao frito, pero no veo un motivo de peso para que la gente diga que es mal actor o incluso lo odie, conozco a más de uno que lo dice, te puede caer mal pero no por ello lo puedes tachar de mal actor. Yo no lo considero para nada un mal actor, Leaving Las Vegas, Ojos De Serpiente o El Ladrón De Orquídeas dan buena cuenta de ello.

Y en un ámbito más comercial y menos requerimientos interpretativos, pero no por ello peores películas, ni peor resultado en su papel, tenemos La Roca, 60 Segundos o Cara A Cara entre otras.
Y por supuesto la reciente Kick Ass en la que demuestra que todavía está en forma. Creo que a veces, cuando no queda creíble en su papel, no es por falta de dotes interpretativas sino por culpa de que el papel no encaja con su registro. Por ejemplo en Bangkok Dangerous de los hermanos Pang, hace de asesino a sueldo pero no es para nada creíble, más bien parece un muñeco de cera.

Aunque no voy a discutir que tiene un registro bastante limitado, también lo tiene Bruce Willis y todo el mundo lo adora (servidor también), no pretendo comparar. Pero si nos ponemos a analizar, ambos tienen su propio registro limitado y algo totalmente en común, casi siempre ponen las mismas caras y de ahí no salen, ¿tiene que ser esto algo malo?, yo creo que no.

La banda sonora no tiene una amplitud artística, algunos momentos podrían pasar a formar parte de música de archivo y acabar en otras películas de acción, aunque cumple sobradamente. Su tema estelar consigue sin grandes artificios ni arreglos, que se te quede pegado y te identifiques con los malos, incluso el avión pasa a formar un personaje propio, gracias a dicho tema. Algo así como el tema estelar de Terminator, que con un ritmo simple consigue cautivar al espectador.

Los efectos especiales han envejecido, sobretodo en su escena final, aunque en su momento fue considerada una escena cumbre en el cine de acción. Se puede diferenciar lo digital de lo real, pero no sobrecarga la vista, el resultado sigue siendo muy creíble.
En parte gracias a que la parte digital son meros arreglos, la mayor parte está rodado en los exteriores reales de Las Vegas y complementado con maquetas, así pues lo que canta un poco es la integración digital entre ambas filmaciones, la escala real junto con la maqueta. En su momento fue considerada una escena cumbre en el cine de acción. El resto de efectos, la persecución aérea, las heridas de bala etc...dejémoslo en un bien, en agravio de la coreografía en las peleas cuerpo a cuerpo. El tema de explosiones una de cal y una de arena, digitales y reales, lo mismo que el aterrizaje, no carga la vista.


La violencia está bastante contenida, salvo el momento en que "recogen" a Trejo y que parece que hayan cortado el plano expresamente. Iba a avisar con un spoiler pero da igual Trejo (menos en Machete) siempre muere, lo sorprendente es que esta vez dura casi hasta el final. Así que el resultado es bastante comedido, pero ya se sabe había que llegar al máximo de público posible y recuperar rápidamente la gran inversión que supuso los 75 millones de dólares que costó.

A pesar de haber envejecido sobretodo la secuencia final, el resultado sigue siendo factible y cautivador para los amantes de la acción sin concesiones, ni giros arguméntales.
Un blockbuster en toda regla, pero que blockbuster señores.

El hombre tranquilo


TÍTULO ORIGINAL: The Quiet Man
AÑO: 1952
DURACIÓN: 129 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: John Ford
GUIÓN: Frank S. Nugent, John Ford (Historia: Maurice Walsh)
MÚSICA: Victor Young
FOTOGRAFÍA: Winton C. Hoch & Archie Stout
REPARTO: John Wayne, Maureen O'Hara, Barry Fitzgerald, Ward Bond, Victor McLaglen, Jack MacGowran, Arthur Shields, Mildred Natwick
PRODUCTORA: Republic Pictures
PREMIOS 1952: 2 Oscars: Mejor director, fotografía color. 7 nominaciones

Sean Thornton es un boxeador norteamericano, regresa a su Irlanda natal para escapar de su pasado, instalarse en la antigua casa familiar y vivir una vida tranquila. Allí se enamora de una alegre y temperamental chica llama Mary Kate Danaher, aunque para conseguirla deberá luchar contra las costumbres locales, y además, contra la oposición del hermano de su prometida.

The Quiet Man está basada en un relato breve titulado Green Rushes, de Maurice Walsh, publicado en 1933. La adaptación es una película muy personal en la que el mismo John Ford se implicó en la producción, un reflejo onírico de la visión de Ford hacia lo que consideraba como paraíso. El director Estadounidense de origen Irlandés consigue crear un universo único en el pueblo Innisfree, sirve de frontera que separa la ilusión de la cruda realidad. La recreación del espíritu Irlandés parece de ensueño y contiene más reminiscencia que realidad. Algo que refleja Ford de si mismo al comienzo de la película con la llegada de Sean Thornton en tren.

La grandeza de está película radica en su aparente sencillez, pero todo está construido con una precisión meticulosa, realizada con mucho cariño y determinación. En The Quiet Man los valores más conservadores de Ford, como la religión, el matrimonio y la familia, quedan reflejados y algo más remarcados que en otras de sus películas. Pero de lo que hace gala la película es de resaltar sentimientos de felicidad, tolerancia, solidaridad, camaradería y amor. Durante las ultimas décadas del siglo pasado la película ya podría sufrir rechazos minoritarios por su supuesto machismo, pero lo cierto es que hay personas que solo ven lo que les interesa, tampoco hay que pensar que por vivir en pleno siglo XXI somos mejores personas. John Ford no juega en lo políticamente correcto, pues consigue a través del humor, que los malos no lo sean tanto y que los buenos muestren su lado perverso. La película está ambientada en los años 30, por lo que se permite reflejar antiguas costumbres de un pequeño pueblo cerrado en si mismo. Todo queda bordado con precisión narrativa y una dosis acertada de crítica con buen sentido del humor.

La banda sonora despierta alegría, ternura y melancolía, no solo encaja a la perfección, realza la emotividad de las escenas. Melodías rítmicas con elementos celtas que consiguen animar a la persona más impasible.
El reparto de actores está a la altura y cumple con el prototipo de personajes en una película de John Ford. Todos están cuidados y muy trabajados, hasta el secundario que puede parecer más irrelevante tiene matices y connotaciones que lo hacen un personaje único, con relieve. John Wayne borda su papel, con una presencia majestuosa llena la pantalla creando un recuerdo inolvidable de su terco y nostálgico personaje. Maureen O'Hara interpreta con mucha energía a la joven Mary Kate Danaher; un personaje que acepta el rol social en su pequeño pueblo lleno de tradiciones obsoletas, pero con criterio propio, orgullo e independencia.
El pintoresco personaje Sr. Flynn, interpretado por Barry Fitzgerald, nos cautivará desde su aparición; también hay que remarcar la actuación de Victor McLaglen como antagonista de John Wayne, se quedó a las puertas de conseguir un Oscar como mejor secundario. Todo el elenco de personajes son dignos de mención y lo mejor para hacerles justicia, es ver la película.

La cuidada fotografía de la película consiguió un merecido Oscar, consigue recrear Innisfree de una forma hipnótica, cada plano está cuidado al detalle y la combinación de colores son de fábula. Hay grandes momentos inolvidables en esta película, uno de ellos la escena del beso en la casa, quien haya visto E.T ha visto la escena, pues le rindieron un simpático homenaje. John Ford ofrece una gran película que te deja con la sonrisa tonta en la cara, después de verla tu vida no será igual, aunque perezca algo exagerado en cierto modo es verdad. Innisfree, un lugar de ensueño donde todo el mundo es bueno, los golpes no duelen, el dinero carece de valor y se respira alegría en el viento. Es aquel lugar que buscamos durante nuestro viaje por la vida. The Quiet Man consigue resaltar lo mejor de las personas, una experiencia enriquecedora, una película que perdurará en el tiempo.

¡Homérico!

The Fast and the Furious 5


TÍTULO ORIGINAL: Fast Five (The Fast and the Furious 5)
AÑO: 2011
DURACIÓN: 130 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Justin Lin
GUIÓN: Chris Morgan
MÚSICA: Brian Tyler
FOTOGRAFÍA: Stephen F. Windon
REPARTO: Vin Diesel, Paul Walker, Dwayne "The Rock" Johnson, Jordana Brewster, Tyrese Gibson, Elsa Pataky, Sung Kang, Matt Schulze, Ludacris, Joaquim de Almeida
PRODUCTORA: Universal Pictures / Original Film

Desde que Brian O'Conner (Paul Walker) y Mia Toretto (Jordana Brewster) sacaron a Dom Toretto (Vin Diesel) de la cárcel, se han visto obligados a huir y cruzar muchas fronteras para evitar a la policía. Atrapados en Río de Janeiro, una vez más tienen que darse a la fuga si quieren conservar la libertad. Pero los tres saben muy bien que la única posibilidad que tienen de poner fin a esta situación es enfrentarse de una vez por todas al empresario corrupto que quiere verlos muertos. Pero éste no es el único que les sigue la pista...

Llevaba días queriendo escribir sobre esta película, pero estaba esperando a revisionar las anteriores entregas, más que nada para refrescarme un poco la memoria. Y sobretodo porque tenía un mal recuerdo de la tercera entrega. Así que el pasado fin de semana me puse a ello, y en una sola tarde vi las cuatro. Reconozco que la tercera no me ha parecido tan catastrófica como la primera vez que la vi, pero sigue suponiendo una pequeña mancha en la saga.

Después de tantas partes prácticamente con los mismos elementos, luces de neón, coches ultrarrápidos y féminas de infarto, resulta sorprendente que todavía mantenga un nivel sobresaliente. Quiero decirle a los creadores de la saga de Saw, "aprendan señores".

Esta quinta entrega empieza con la misma secuencia con la que acaba la cuarta, el asalto al autobús que traslada a Toretto a prisión.
Cronológicamente siguen el mismo orden en el que se han ido estrenando, salvo la mencionada tercera parte, que se podría resumir como un spin off del personaje de Han, pero en el futuro, así que los hechos acaecidos en Tokio, se suceden cronológicamente después de esta quinta entrega.

Justin Lin que ha tomado las riendas desde esa tercera parte y todavía no las ha soltado. Antes de estrenarse la cuarta, no lo creí capaz de revivir la saga. Lo cierto es que con la cuarta me dejó satisfecho, ha ido mejorando y puliendo su mano en la dirección y con esta quinta parte obtiene mi total respeto. Claro que el satisfactorio resultado viene en parte debido a que Vin Diesel ejerce como productor a partir de la cuarta, el director también juega un papel importante. Lo cierto han conseguido levantar una franquicia que parecía estar condenada a caer en el olvido.


En ésta quinta parte han intentado no repetir los esquemas, al menos visualmente, en lugar de tanto carrera con coche tuneado correteando arriba y abajo, esa parte se concentra en una persecución final totalmente frenética y que a su paso no dejará edificio, ni señal de tráfico en pie. Secuencia totalmente digna de aplausos.

De todas formas con la intención de contentar a los más fanáticos e inflexibles de la saga, se marcan un par de carreras en plan homenaje a todo lo vivido anteriormente. Pero en general se centra mucho más en una película de acción pura y dura, con el espíritu de los 90. El combate cuerpo a cuerpo entre Vin Diesel y Dwayne Johnson (menuda mole, le saca tres tallas a Vin), sin ser novedoso, resulta espectacular. Los efectos especiales siguen siendo de la vieja escuela, y aunque se han añadido detalles y retocado algunas cosas digitalmente, no se nota ni canta como en muchas producciones actuales, sobretodo en los blockbusters.
Como en las anteriores partes, los choques siguen siendo con coches auténticos donde los especialistas se juegan la vida, un precio que hay que pagar para que el resultado sea excelente.

Los guiones de estas dos ultimas también se han visto mejorados sustancialmente, parece mentira que el infantil guión de la tercera haya sido escrito por Chris Morgan, la misma persona que ha escrito las dos últimas entregas. Son mucho más sólidos y compactos a pesar de las "incongruencias" visuales, nadie sería capaz de hacer algunas de las maniobras que hacen los protagonistas con los coches, pero eso es algo que ya forma parte de la saga y no incluirlo sería una gran decepción para los fans de ésta.
Los matices del guión me han recordado mucho a Ocean's Eleven, reunir al equipo perfecto y llevar a cabo un plan imposible. Por supuesto hay un plan B, algo bastante obvio desde el principio. Se intuye que traman algo diferente al plan inicial aunque personalmente no logré adivinar la forma en que lo iban a ejecutar, así que me sorprendió minimamente.

Los personajes no necesitan presentación, casi todos ya han salido anteriormente en alguna de las partes, así que ya los conocemos sobradamente. Y los que no han salido se presentar de forma rápida. Por lo tanto una vez Toretto y Cia reúnen al preciado equipo, toda la maquinaria se pone en funcionamiento para ofrecernos acción por un tubo, pero sin perder la solidez de un guión bien hilvanado, algo previsible pero a la par robusto.


Una adrenalítica película de acción, muy recomendable tanto para los amantes de la saga como para los amantes del cine de acción de los 90. El desenlace queda totalmente zanjado, todos los personajes son puestos en su sitio, así que la posibilidad de una sexta entrega no es muy factible, puesto que todo queda bien atado. Claro que ya se han buscado la forma de dejar esa puerta abierta, con una corta secuencia a mitad de los créditos finales. No se vayan señores nada más terminar la película.

Tarde Zombie

Como ya comenté hace unos días, el blog Nekrofilmicos volvía a la actividad. Y lo hacen por todo lo alto, además de seguir con su actividad blogera, dan el salto directamente a organizar proyecciones.

Como bien reza el lema "Recomendamos que si queréis ver las pelis tranquilamente, os las visionéis en vuestras casas". Algo que entenderéis perfectamente el público que asiste habitualmente al Festival de Cotxeres de Sants, otra forma totalmente diferente de vivir y sentir una película, la intención no es visionarla exclusivamente, sino disfrutarla entre comentarios divertidos y en compañia de la gente.


El día 29 de Mayo 2011 a partir de las 16:00hrs hasta aproximadamente las 19:30hrs en el Valhalla Club de Rock C/Tallers, 68 Metro‘Universitat’ L1 y L2 o ‘Catalunya’ L1 o L3. El precio de la entrada 4€ con consumición y aperitivo/palomitas incluidas. Precios Populares en las bebidas!

Las películas proyectadas serán Dead & Breakfast (dir: Matthew Leutwyler – aka Muerte y Desayuno, 2004). Divertida zombie comedy horror, con una guest star muy especial, nuestro querido pequeño saltamontes, David Carradine. Uno de sus últimos trabajos, antes de que se aficionara a jugar con cuerdas y bolsas de plástico!.
Y en segundo lugar, Survival of the Dead (dir: George A. Romero – aka La Resistencia de los Muertos, 2009). La última entrega (hasta la fecha) de la saga zombie del MAESTRO Romero.
Además puede que se proyecte algún cortometraje entre medio, pero aún no está confirmado.

Después de finalizar ambas películas Valhalla abrirá sus puertas al público como cada domingo, aunque continuarán proyectándose películas pero con subtítulos.

Si asistes disfrazado o caracterizado de Zombie tendrás un regalo seguro!

Al final de la escapada



TÍTULO ORIGINAL: A bout de souffle
AÑO: 1960
DURACIÓN: 89 min.
PAÍS: Francia
DIRECTOR: Jean-Luc Godard
GUIÓN: Jean-Luc Godard (Argumento: François Truffaut)
MÚSICA: Martial Solal
FOTOGRAFÍA: Raoul Coutard (B&W)
REPARTO: Jean-Paul Belmondo, Jean Seberg, Daniel Boulanger, Henri-Jacques Huet, Roger Hanin, Jean-Pierre Melville, Jean-Louis Richard, Claude Mansard, Jean-Luc Godard
PRODUCTORA: Impéria Films / Société Nouvelle de Cinema
PREMIOS: Festival Internacional de Cine de Berlín: Oso de Plata a la mejor dirección en 1960

Michel Poiccard (Jean-Paul Belmondo) es un delincuente admirador de Bogart. Tras robar un coche en Marsella para ir a París, mata fortuitamente a un motorista de la policía. Emprende el viaje a París para cobrar un dinero que se le adeuda y volver a ver a su amiga estadounidense, Patricia (Jean Seberg). Al llegar a París pasa su tiempo con Patricia, intentando convencerla de acompañarle a Roma. Los dos van de un lugar a otro, mientras Michel trata de recuperar su dinero se oculta de la policía.

A bout de souffle es la opera prima del director francés Jean-Luc Godard, uno de los principales percusores de la Nouvelle vague. En conjunto con otros cineastas como François Truffaut que estrenó Les quatre cents coups en 1959; entre otros, consiguiendo el manifiesto del movimiento que se denominó Nouvelle vague y que revolucionó la forma de hacer cine.

A bout de souffle desafiaba el modo clasicista de confeccionar cine con un estilo de fotografía y montaje innovador. Al abaratar costes en material, cámaras ligeras y una iluminación natural rebotada, no tenían necesidad de trabajar en grandes estudios cinematográficos para montar las escenografías. Todo esto fue primordial en la concepción de una nueva forma de hacer cine, la reinvención del lenguaje cinematográfico clásico abrió nuevas puertas creativas. Las posibilidades de las nuevas características como el mirar a cámara, romper el racord, alterar los ejes de cámara, rodar cámara al hombro, la improvisación en ciertos momentos de los actores... todos estos atrevimientos, son la razón de comprender el cine actual.

Godard introdujo conceptos que podrían crear asincronías en los espectadores, aunque el público ya estaba muy acostumbrado a leer las imágenes en pantalla y reconstruir mentalmente aquellos fragmentos que no se mostraban entre acciones. De ahí la utilización del montaje por jumping cuts de un modo más frenético y alocado en comparación de las costumbres de por aquel entonces. También creó digresiones narrativas, se apartaba del hilo principal para mostrar diálogos que no afectaban en nada a la trama principal. Muchos de los diálogos de A bout de souffle son intrascendentes, no hacen avanzar la historia, algo impensable en el cine clásico. No por ello la serie de cineastas de la Nouvelle vague renunciaban al cine clásico, eran fervientes admiradores y defensores del modelo de cine clásico norteamericano de directores como John Ford, Howard Hawks y Hitchcock entre otros.

El reparto estaba compuesto por actores jóvenes, no contaban con grandes estrellas, pero el combo interpretativo de Jean-Paul Belmondo y Jean Seberg transmite mucha química y compenetración. En la larga secuencia que ambos coinciden en la misma habitación se llega a un nivel muy alto, tanto interpretativo como de composición visual, diálogos y utilización de música diegética. En muchos momentos las actuaciones rozan la exageración y los largos planos secuencia con cámara al hombro, en conjunto de un montaje inusual, mostraba un resultado moderno y rompedor. Aún así, la estructura principal de los hechos y el planteamiento de los personajes son los basados en el cine negro, pero alterados y descompuestos en lo que innovación se refiere. La banda sonora acompaña muy bien a la acción, está compuesta por el pianista de Jazz Martial Solal. En A bout de souffle encontraremos un ritmo delirante, diálogos que despuntan y un cúmulo de nuevas herramientas cinematográficas, que a raíz de ese momento, se fueron desarrollando encauzando su uso.


Teaser de Zona de Caza

J.O. ROMERO es un cortometrajista de la zona Barcelonesa. En 1993 se puso detrás de una cámara, y desde entonces ha realizado más de una treintena de cortometrajes, videoclips y reportajes. En 1996 junto a tres amigos fundó OZZYPIUNTUR, su propia productora independiente. Con el paso de los años sus cortos han ido ganando calidad. Incluso en 2009 fué finalista en el Festival de Sitges con su cortometraje Space Monster.

Ahora, nos presenta su proyecto más ambicioso y serio hasta la fecha, Zona De Caza, una historia de Hombres Lobo. La intención es revivir y rendir sendo homenaje a éste ser nocturno.
Es cierto que ya existen grandes obras dedicadas a ello, Aullidos, En Compañia De Lobos o Un Hombre Lobo Americano En Londres, son grandes ejemplos del homenaje que se le rinde al clásico de 1941.
En los últimos años ha tenido o mejor dicho, a intentado resurgir con películas como Dog Soldiers o la reciente El Hombre Lobo con Benicio del Toro, pero sigue sin crear esa envidiable horda de fans que tienen los Vampiros o los Zombies. Así pues teniendo en cuenta que nunca ha gozado de una popularidad desmesurada, me parece de lo más acertado que J.O Romero haya apostado y volcado su interés por este ser peludo. Todos mis ánimos para él y su equipo.

En fin sin más dilación aquí os dejo el primer teaser trailer. Tenéis más información al respecto en su blog.

En la boca del miedo


TÍTULO ORIGINAL: John Carpenter's In the Mouth of Madness
AÑO: 1995
DURACIÓN: 95 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: John Carpenter
GUIÓN: Michael De Luca
MÚSICA: John Carpenter, Jim Lang, Dave Davies
FOTOGRAFÍA: Gary B. Kibbe
REPARTO: Sam Neill, Julie Carmen, Jürgen Prochnow, Charlton Heston, Frances Bay, Wilheim von Homburg, Kevin Rushton, Katherine Ashby, Marvin Scott
PRODUCTORA: New Line Cinema

Sutter Cane es un escritor de novelas de terror cuyo éxito no tiene comparación con el de ningún otro escritor. Pero poco antes de entregar a su editor su última novela, ha desaparecido sin dejar rastro. Al mismo tiempo, algunos de sus fans están volviéndose muy violentos de manera inexplicable. El editor de Cane contrata a John Trent (Sam Neill) para que encuentre al novelista. Él piensa que todo es un montaje publicitario, para promocionar el próximo libro de Cane, pero no tardará en descubrir la horrible verdad.

Corría el año 1995 y las cosas no pintaban bién para el cine de terror, como todos sabemos la década de los noventa no le sentó demasiado bién a nuestro querido género y hasta los directores más grandes como John Carpenter parecían verse afectados facturando una serie de películas bastante flojas y olvidables, valgan como ejemplos “Memorias de un hombre invisible” ó el fallido remake de “El pueblo de los malditos” ambas realizadas durante la primera mitad de los noventa.

Pero a un gran maestro del género como es Carpenter no se le puede dar por acabado tan fácilmente y fue gracias al guión de un inspirado Michael De Luca (responsable también del menos afortunado guión de ‘Pesadilla final: La muerte de Freddy’) que justo en el año 1995 nos sorprendió con esta película que nos ocupa, paradójicamente una de sus películas más desconocidas debido a lo arriesgado de la propuesta que no será del gusto de todos los públicos y a su casi nula distribución ya que nunca había sido editada en nuestro país hasta hace muy poco.
Se podría decir que “En la boca del miedo” es un retorno de Carpenter a las raíces del terror de su mejor época, pero sin renunciar a incluir elementos novedosos y siendo consecuente con los nuevos tiempos que corrían, aunque manteniendo sus señas de identidad como se puede apreciar desde la estupenda música inicial ‘made in Carpenter’ pero con un sonido más ‘metalero’ de lo que nos tenía acostumbrados (pulsar aquí para escuchar a lo que me refiero). La película tiene muchos de los elementos clásicos del cine Carpenter pero a la vez resulta una propuesta diferente y fresca, quizá si tuviera que buscar similitud con alguno de sus anteriores films sería con la infravalorada “El príncipe de las tinieblas (1987)” por su tono apocalíptico y el tratamiento que se hace del mal, como una fuerza omnipresente que progresivamente termina por apoderarse de todo.

En la boca del miedo trata sobre la fina línea que separa realidad de ficción y cordura de locura. Desde el principio la película respira un ambiente irreal, como si la realidad que conocemos estuviera a punto de desaparecer, mientras seguimos la historia John Trent, un escéptico y perspicaz investigador de seguros interpretado por un estupendo Sam Neill, que es contratado para localizar al desaparecido escritor de best sellers Sutter Cane, una especie de Stephen King que ha desaparecido justo antes del lanzamiento de su última y esperada novela. Las pistas llevarán a Trent a emprender su particular viaje hacía un misterioso lugar que no aparece en los mapas, un lugar más allá de espacio y tiempo llamado Hobb’s End, donde supuestamente se encuentra el desaparecido escritor y dónde Trent vivirá una serie de fenómenos que superan a toda razón humana y que terminarán por conducirle directamente hacía la boca de la locura, título original de la película y bastante más acertado que la traducción más efectista utilizada en nuestro país.

Carpenter nos introduce con gran maestría dentro de la obra de Sutter Cane, un universo paralelo que le da juego para crear un tipo de terror más abstracto, un terror que no se basa en grandes cantidades de sangre ni gore, si no en una atmósfera de pesadilla, una nueva realidad dónde nada es lo que parece, los niños pueden ser asesinos en potencia y las personas dejan de ser humanos para convertirse en seres monstruosos llenos de tentáculos. Para crear este universo Carpenter se inspira directamente en la obra creada por H.P. Lovecraft hasta el punto que sin ser utilizado en ningún momento el nombre del reconocido escritor (ni siquiera en la publicidad que se le dio a la película) resulta más evocadora de su obra que muchas otras películas que sí utilizan su nombre para promocionarse.


Esta es una de esas películas que de alguna forma no he olvidado con el paso de los años ya sea por lo diferente de su propuesta o por alguno de sus cautivadores detalles visuales, aunque no se trata de una película redonda y por momentos pueda resultar confusa, pero si te gustó en su momento siempre habrá algo que recordarás de ella y eso es para mi lo que hace especial a una película y la diferencia del resto. Una vez vista casi 16 años después, puede que alguna de sus escenas haya perdido algo de impacto en la actualidad, pero la lucidez de su propuesta continúa intacta y ese final tremendamente metalingüístico sigue funcionando a las mil maravillas. En la boca del miedo no es la mejor película de John Carpenter si la comparamos con algunas de sus grandes obras de los setenta y ochenta, pero para el que escribe estas líneas si que es su mejor película desde los noventa hasta la actualidad ya que en mi opinión Carpenter aún no ha logrado superarla con sus obras posteriores por mucho que también me hayan gustado y viendo su último trabajo, ese olvidable telefílm llamado “The Ward”, parece que esto va a ser una tarea difícil, por no decir imposible.

¿Has vivido alguna buena película de terror últimamente?


El Retorno de los Nekrofilmicos


Trás unos meses de vacaciones no merecidas el blog amigo Nekrofilmicos vuelve con ganas renovadas de seguir ofreciéndonos sus reseñas cinematográficas, libros y cómics...bueno y sus pertubadores pensamientos. Mas información al respecto en su blog.

La mujer pantera


TÍTULO ORIGINAL: Cat People
AÑO: 1942
DURACIÓN: 73 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Jacques Tourneur
GUIÓN: DeWitt Bodeen
MÚSICA: Roy Webb
FOTOGRAFÍA: Nicholas Musuraca (B&W)
REPARTO: Simone Simon, Kent Smith, Tom Conway, Jane Randolph, Jack Holt, Alan Napier, Elizabeth Dunne, Mary Halsey
PRODUCTORA RKO. Producer: Val Lewton

Oliver conoce a Irena durante una visita al zoo. Se enamoran y acaban contrayendo matrimonio. Durante el convite, una misteriosa mujer aparece y afirma ser pariente de Irena. Ella comienza desde entonces a comportarse de manera extraña. Por ello, Oliver solicita la ayuda del doctor Judd, un psiquiatra, mientras confía sus temores a Alice, una amiga. Los celos de Irena complicarán aún más la situación, poniendo en peligro la vida de Alice.

Película clave para el género de terror de Serie B, el director francés Jacques Tourneur que hizo carrera en Estados Unidos, encabezó la dirección de una producción de bajo presupuesto con el productor Val Lewton en la RKO. Está película es de las más conocidas de Jacques Tourneur en conjunto con I Walked with a Zombie de 1943 y Night of the Demon de 1952.

Cat People (La mujer pantera) resultó ser un gran éxito, debido a ello también se le propuso a Jacques Tourneur el rodaje de The Leopard Man en 1943, después de dirigir I Walked with a Zombie. Más tarde, el productor de la RKO Val Lewton quiso seguir estirando la sombra de la pantera y produjo una secuela co-dirigida por Günther von Fritsch y Robert Wise titulada The Curse of the Cat People, en castellano se tradujo como El regreso de la mujer pantera. A principios de los años ochenta se realizó el remake de la película original Cat People, conocida como El beso de la pantera, con sus aciertos y sus fallos típicos de la década de los ochenta. Al contrario de la original, fue totalmente explicita, aunque con menos corazón y perdiendo el espíritu de la verdadera Cat People.

En la RKO querían una película de terror con transformación monstruosa, pero sin gastarse el dinero que ello conlleva. Tras distintas pruebas no conseguían un resultado aceptable, incluso se intentó mostrar a la actriz Simone Simon disfrazada de pantera. La cuestión es que todas las pruebas resultaban ridículas, de ahí que la propuesta de Tourneur fuera la de sugerir en lugar de mostrar, en conjunto con el talento del director de fotografía Nicholas Musuraca, consiguieron recrear el autentico miedo. Con un gran trabajo de luces y sombras se realzó la tensión y la incertidumbre del espectador, el verdadero terror proviene de aquello que se desconoce, de lo que no podemos ver. Así pues, combinando una impresionante fotografía con acertados efectos sonoros, gestaron un producto considerado de Serie B por su bajo presupuesto, pero que cosechó una enorme recaudación.

Es cierto que en la actualidad la película ya no tiene el mismo golpe de efecto que en 1942, pero es algo obvio, pues con el paso del tiempo somos menos impresionables con estos recursos cinematográficos. Perdemos una parte de inocencia como espectadores y se la transferimos a la película. Lo cual no ha de restar ningún valor a la película, pues fue un precedente para multitud de recursos en cine de terror que ahora se dan como algo normal, pero en su momento fue una novedad que impactó en el público. La película no es solo una historia de una mujer que supuestamente se transforma en pantera, gracias al juego de la ambiguedad, se realiza un gran tratado de las relaciones humanas a través de los miedos y las inseguridades. Las actuaciones no fueron lo más remarcado de la película, pero estuvieron a la altura de las circunstancias. Lo mismo ocurre con la banda sonora, sutil en los momentos precisos y tensa cuando es necesario crear un golpe de efecto. Cat People crea una atmósfera inquietante con una sutileza felina, con golpes de efecto inesperados como un zarpazo en medio de la oscuridad.

Guardianes de la noche


TÍTULO ORIGINAL: Nochnoy dozor (Night Watch)
AÑO: 2004
DURACIÓN: 114 min.
PAÍS: Rusia
DIRECTOR: Timur Bekmambetov
GUIÓN: Timur Bekmambetov, Laeta Kalogridis (Novela: Sergei Lukyanenko)
MÚSICA: Yuri Poteyenko
FOTOGRAFÍA: Sergei Trofimov
REPARTO: Konstantin Khabensky, Vladimir Menshov, Valeri Zolotukhin, Mariya Poroshina, Galina Tyunina
PRODUCTORA: Channel One Russia / Bazelevs Production
WEB OFICIAL: http://www2.foxsearchlight.com/nwnd/

Las fuerzas de la luz y de la oscuridad han coexistido mediante una tregua durante cientos de años. Mientras los guardianes de la noche controlan a los oscuros para que no quebranten las normas que dicta la tregua, una cadena de misteriosos acontecimientos desencadena una antigua profecía de terribles consecuencias.

Siempre he sido muy escéptico hacia esta película, no me llamaba la atención y nunca surgió la ocasión para verla, aunque tampoco es que mostrara interés por mi parte. Ahora, casi de forma inesperada, la ocasión de verla y las condiciones para ello se han equilibrado. Me esperaba algo horrible e insoportable, pero la verdad es que la película me ha sorprendido.

No es ninguna maravilla, incluso su inicio es bastante flojo. Tras un prologo explicativo para situarnos de forma leve en la trama, arranca una película visualmente desbordante y con una narrativa fuera de lo común, sobre todo para las condiciones que presenta este tipo de película. Es la adaptación de la novela homónima del escritor Sergei Lukyanenko, que forma parte de una trilogía con bastante relevancia en Rusia. El director elegido para dicha adaptación es Timur Bekmambetov, que proviene del mundo de la publicidad y los videoclips, experiencia que se remarca en la pronunciada estética seleccionada para la película. Lo mejor de todo es que la trama principal es lo de siempre, la eterna lucha del bien contra el mal. Para ello se han combinado muchos estereotipos fantásticos como magos, vampiros, videntes, todo en conjunto de mitologías y supersticiones, algunas de ellas Rusas.

Para este tipo de películas estamos muy mal acostumbrados al patrón americano, películas de grandes efectos especiales, acción y con elementos estereotipados que se repiten una y otra vez con pocas variantes. Esto no es una negativa hacia ello, hay veces que con esa formula aparecen películas buenas y otras veces, por desgracia la gran mayoría, películas malas. La cuestión es que desde Rusia, se embarcaron en la producción para rodar una historia épica con un presupuesto que no lo es tanto, la verdad, bastante alejado de los desmesurados presupuestos americanos. Lo curioso es que la propuesta Rusa para el género fantástico hace frente, incluso supera, muchas producciones americanas y el típico Blockbuster de turno. Lo más atractivo de la película es su narrativa, pues dentro de los cánones y el estereotipo de los personajes, se consigue innovar. Han cogido el lenguaje americano y lo han adaptado o transformado a su estilo, todo ello mostrando una Rusia que no acostumbra aparecer en el cine, con mucho colorido y vitalidad.

Al tratarse de una producción Rusa, el reparto no consiste en actores ni actrices conocidos de forma popular, algo que puede chocar en un principio de forma mayoritaria. Lo mismo con el idioma, supongo que en castellano la cosa queda algo más estándar, aunque es mucho más emotivo e interesante las voces Rusas, sobretodo tratándose de una película ambientada en la Moscú actual. El casting es muy curioso, pues combina una selección de actores en los que algunos parecen actores y otros personas normales, esto no quiere decir que lo hagan mal, solo que se crea una dimensión donde los elementos fantásticos de la película se integran mucho más con lo cotidiano. La película puede parecer confusa, pero es muy sencilla, solo que requiere atención para asimilar los conceptos. Pero parte de la gracia es el ritmo, un montaje desenfrenado con una cinematografía hipercinética deudor del antiguo montaje soviético aunque alejado de las intenciones vanguardistas para desembocar en un resultado más comercial y efectista. Esto hace que la sensación que representa el mundo mágico de la historia, incomprensible para la mayoría de los humanos, quede reflejado en nosotros, los espectadores. Poco a poco iremos atando cabos y adentrándonos en ese universo tan interesante.

Los efectos especiales de la película son muy vistosos y mantienen un buen nivel de calidad, todo el conjunto es muy visual y se consigue la sensación de impacto que ofrecen las imágenes. La banda sonora también concuerda muy bien con la estética de la película y en combinación con el montaje estrafalario de algunas secuencias, consigue transmitir la sensación de vertiginosidad en todo momento. Me atrevo a decir que está película es buena, cumple con lo que ofrece, en algunos momentos de sobra. Lo mejor de todo es el atrevimiento, crear un producto típico que compite con las producciones similares de Hollywood, pero muy alejado del convencionalismo de la industria americana. Los Guardianes de la noche es una película tratada de forma injusta, sobre todo viendo el resultado conseguido con un presupuesto de poco más de cuatro millones de dólares. Destaco el atrevimiento y la forma de resolver muchas de las escenas. Insisto que no es ninguna maravilla, pero se agradece este tipo de propuestas, que como mínimo, ni dejan indiferente, ni utilizan las mismas formulas de siempre.


*No he encontrado el trailer en Ruso, así que adjunto el Americano